La crisis nos alcanzó. Hoy por hoy no ganamos lo suficiente para hacer frente a las deudas y los gastos de mi familia. Por tanto tampoco somos capaces de hacer adelantos para cancelar antes las deudas. La buena noticia es que aún tengo trabajo, aunque trabajo más y gano bastante menos.
Tengo mis esperanzas puestas en la revisión de la hipoteca que será en los próximos días, así que seguramente pagaré menos en ese concepto. ¡Y que llegué el buen tiempo!, vivo en Galicia y el gasto de la calefacción de casa me está matando.
Al momento de escribir esto me doy cuenta que mis sentimientos son principalmente pesadumbre y angustia. Es justo lo que un luchador no necesita. No pienso bajar los brazos y por supuesto voy a hacer lo necesario para que la situación no me pase por encima.
Ahora mismo voy a buscar herramientas para dominar mi mente, no puedo dejar que divague con los problemas que aún no tengo.
martes, 31 de marzo de 2009
miércoles, 4 de marzo de 2009
Debt Snowball
Todos los días se aprende algo nuevo. Hoy, después de publicar la entrada de "Cancelación anticipada..." he encontrado una variación de este método. Se llama "Debt Snowball" y su funcionamiento es similar salvo una excepción, empiezan por la deuda más pequeña. Por lo que leí la diferencia al final es de entre 1% y 2% menos de ahorro y de uno o dos meses más pagando. Pero el factor psicológico de pagar pronto tu primer préstamo ayuda, y mucho, a que llegues al final. En el ejemplo que dí en la entrada anterior ambos sistemas funcionan igual, pero podría darse el caso de una deuda antigua a la que le falte poco para ser cancelada. Esto, creo, va en gustos.
martes, 3 de marzo de 2009
Cancelación anticipada de deudas
Este truco también lo aprendí en el programa “Ajuste de Cuentas”. Es sencillo de aplicar y es brutalmente eficaz.
Hacemos una relación de nuestras deudas (los deberes) conteniendo nombre de la deuda, capital adeudado, cuota, interés y plazos restantes. Una vez tenemos esa información la reordenamos por interés de forma decreciente. Para este ejemplo quedaría algo así:
Tarjeta de crédito, 1.200 €, 60 €, 20%, 25 meses.
Crédito Personal, 6.000 €, 100 €, 10%, 84 meses.
Coche, 12.000 €, 150 €, 6%, 103 meses.
Así las cosas, terminaríamos pagando 25.187,55 € por nuestra deuda inicial de 19.200 €. Parece una burrada pero es a lo que nos comprometimos.
Pero todo tiene solución. La idea de la cancelación anticipada de deudas es la siguiente: sumamos nuestros 90 € de ahorro mensual a la cuota de la deuda que tiene los intereses más altos, esta sería la tarjeta de crédito. Con este aporte de capital a mayores cancelamos esta deuda en tan solo... ¡9 meses! Además nos ahorramos de pagar 346,08 € en concepto de intereses.
Una vez cancelamos esta primera deuda vamos a por la segunda, a la cuota de 100 € le sumamos los 90 € del ahorro mensual más los 60 € que pagábamos de cuota por la tarjeta de crédito, en total 250 €. La deuda la cancelamos en 34 meses con un ahorro de pago de intereses de 2.617,03 €.
Y con la tercera exactamente lo mismo, a los 150 € le sumamos los 250 €, o sea 400 €.
Todas nuestras deudas canceladas en 58 meses, con un ahorro total en el pago de intereses de 5.082,01 €.
Y a partir de ese momento, ya sin deudas, nuestra capacidad de ahorro habrá pasado de 120 € a 520 € mensuales, 6.240 € anuales.
Sin lugar a dudas podrás alcanzar entonces fácilmente el objetivo de ahorrar 3 veces tus gastos mensuales para imprevistos.
Casi me olvido de incluir este enlace a una nota de la Revista Consumer, que habla del mismo tema pero orientado al pago anticipado de la hipoteca. Esto es por supuesto para aquellas personas que no tienen otras deudas ya que el interés promedio es de solo el 5,25%. Lejos el crédito más barato. De todas maneras es interesante saber que nos podemos ahorrar algún dinerito extra ya que los pagos de la hipoteca deducen en la declaración de la renta.
Hacemos una relación de nuestras deudas (los deberes) conteniendo nombre de la deuda, capital adeudado, cuota, interés y plazos restantes. Una vez tenemos esa información la reordenamos por interés de forma decreciente. Para este ejemplo quedaría algo así:
Tarjeta de crédito, 1.200 €, 60 €, 20%, 25 meses.
Crédito Personal, 6.000 €, 100 €, 10%, 84 meses.
Coche, 12.000 €, 150 €, 6%, 103 meses.
Así las cosas, terminaríamos pagando 25.187,55 € por nuestra deuda inicial de 19.200 €. Parece una burrada pero es a lo que nos comprometimos.
Pero todo tiene solución. La idea de la cancelación anticipada de deudas es la siguiente: sumamos nuestros 90 € de ahorro mensual a la cuota de la deuda que tiene los intereses más altos, esta sería la tarjeta de crédito. Con este aporte de capital a mayores cancelamos esta deuda en tan solo... ¡9 meses! Además nos ahorramos de pagar 346,08 € en concepto de intereses.
Una vez cancelamos esta primera deuda vamos a por la segunda, a la cuota de 100 € le sumamos los 90 € del ahorro mensual más los 60 € que pagábamos de cuota por la tarjeta de crédito, en total 250 €. La deuda la cancelamos en 34 meses con un ahorro de pago de intereses de 2.617,03 €.
Y con la tercera exactamente lo mismo, a los 150 € le sumamos los 250 €, o sea 400 €.
Todas nuestras deudas canceladas en 58 meses, con un ahorro total en el pago de intereses de 5.082,01 €.
Y a partir de ese momento, ya sin deudas, nuestra capacidad de ahorro habrá pasado de 120 € a 520 € mensuales, 6.240 € anuales.
Sin lugar a dudas podrás alcanzar entonces fácilmente el objetivo de ahorrar 3 veces tus gastos mensuales para imprevistos.
Casi me olvido de incluir este enlace a una nota de la Revista Consumer, que habla del mismo tema pero orientado al pago anticipado de la hipoteca. Esto es por supuesto para aquellas personas que no tienen otras deudas ya que el interés promedio es de solo el 5,25%. Lejos el crédito más barato. De todas maneras es interesante saber que nos podemos ahorrar algún dinerito extra ya que los pagos de la hipoteca deducen en la declaración de la renta.
¡Estamos ahorrando! - ¿y ahora...?
Llegados a este punto debiéramos de ser capaces de ahorrar una pequeña cantidad de dinero al mes, para este caso y como ejemplo, unos 120 €.
Estamos motivados y decididos. Pero la verdad es que aún seguimos en la cuerda floja. El más mínimo imprevisto nos llevará a financiarnos con la tarjeta de crédito. Que un cumpleaños..., que empiezan las clases..., que un casamiento..., que un golpecito con el coche, que un baja por enfermedad..., podría seguir así por un buen rato pero creo que ya has pillado la idea.
Así que, en un principio, debemos decidir que parte de nuestro ahorro vamos a dedicar a la creación de un fondo para imprevistos y cuanto sería el importe final del mismo. Los economistas suelen aconsejar que se ahorre un 10% del sueldo hasta conseguir el dinero suficiente para poder pagar los gastos de 3 meses. Yo aún no soy capaz de ahorrar ese 10% así que empezaré con un importe similar a la compra de una capricho, unos 30 €.
Para evitar el olvidarme de separar estos 30 € del resto del dinero me he decantado por el “Plan Ahorre y Consiga” de ING. Es una cuenta gratuita que te da el mismo interés que la “Cuenta Naranja” y que automáticamente te retira de tu cuenta el importe que hayas decidido ahorrar mensualmente. De esta manera cumplimos la principal premisa del ahorro: “Págate a ti primero”.
Los 90 € restantes los voy a dedicar a mi plan de cancelación anticipada de deudas.
Estamos motivados y decididos. Pero la verdad es que aún seguimos en la cuerda floja. El más mínimo imprevisto nos llevará a financiarnos con la tarjeta de crédito. Que un cumpleaños..., que empiezan las clases..., que un casamiento..., que un golpecito con el coche, que un baja por enfermedad..., podría seguir así por un buen rato pero creo que ya has pillado la idea.
Así que, en un principio, debemos decidir que parte de nuestro ahorro vamos a dedicar a la creación de un fondo para imprevistos y cuanto sería el importe final del mismo. Los economistas suelen aconsejar que se ahorre un 10% del sueldo hasta conseguir el dinero suficiente para poder pagar los gastos de 3 meses. Yo aún no soy capaz de ahorrar ese 10% así que empezaré con un importe similar a la compra de una capricho, unos 30 €.
Para evitar el olvidarme de separar estos 30 € del resto del dinero me he decantado por el “Plan Ahorre y Consiga” de ING. Es una cuenta gratuita que te da el mismo interés que la “Cuenta Naranja” y que automáticamente te retira de tu cuenta el importe que hayas decidido ahorrar mensualmente. De esta manera cumplimos la principal premisa del ahorro: “Págate a ti primero”.
Los 90 € restantes los voy a dedicar a mi plan de cancelación anticipada de deudas.
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