Llegados a este punto debiéramos de ser capaces de ahorrar una pequeña cantidad de dinero al mes, para este caso y como ejemplo, unos 120 €.
Estamos motivados y decididos. Pero la verdad es que aún seguimos en la cuerda floja. El más mínimo imprevisto nos llevará a financiarnos con la tarjeta de crédito. Que un cumpleaños..., que empiezan las clases..., que un casamiento..., que un golpecito con el coche, que un baja por enfermedad..., podría seguir así por un buen rato pero creo que ya has pillado la idea.
Así que, en un principio, debemos decidir que parte de nuestro ahorro vamos a dedicar a la creación de un fondo para imprevistos y cuanto sería el importe final del mismo. Los economistas suelen aconsejar que se ahorre un 10% del sueldo hasta conseguir el dinero suficiente para poder pagar los gastos de 3 meses. Yo aún no soy capaz de ahorrar ese 10% así que empezaré con un importe similar a la compra de una capricho, unos 30 €.
Para evitar el olvidarme de separar estos 30 € del resto del dinero me he decantado por el “Plan Ahorre y Consiga” de ING. Es una cuenta gratuita que te da el mismo interés que la “Cuenta Naranja” y que automáticamente te retira de tu cuenta el importe que hayas decidido ahorrar mensualmente. De esta manera cumplimos la principal premisa del ahorro: “Págate a ti primero”.
Los 90 € restantes los voy a dedicar a mi plan de cancelación anticipada de deudas.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario