El segundo objetivo, “los gustillos”, es más difícil de llevar a cabo. Todos sabemos que gastamos de más pero nos cuesta horrores tener la fuerza de voluntad para negarnos esos caprichos. Además nuestra percepción es siempre a corto plazo. ¿Qué mal puede hacernos a nuestra economía un cafécito más o menos, si solo cuesta 1,20 €?. Muy bien, soy de la idea de que para progresar hay que sumar y multiplicar en lugar de restar y dividir, así que sumemos y multipliquemos.
Un café con un bollo de desayuno, 2,40 €; un café después del almuerzo, 1,20 €; una cervecita antes de cenar, 1,40 €, otro cafécito más un chupito después de la cena, 2,20 €, total 7,20 € al día; por 20 días al mes, 144 €; que al año son..., ¡¡¡1.728 €!!!. ¿Te imaginas que vacaciones te puedes tomar con ese dinerito extra?. Te invito a que hagas tus propios cálculos y me comentes tus conclusiones.
Muy bien, sabemos que esto será difícil así que compartiré contigo las herramientas que conozco. Aquí van algunos “truquillos”.
Fíjate un presupuesto, ya sea diario, semanal o mensual y no te pases de el.
Paga siempre en efectivo, ver como el dinero se va duele más, cuando se acaba tienes que ir a un cajero a por más. La tarjeta es indolora y traicionera.
Lleva 5 €, en el bolsillo derecho y el resto en la cartera. Ese es tu tope de gasto diario, si al final del día queda algo va al bote y vuelves a poner un billete de 5 € en el bolsillo derecho. Por supuesto los 5 € son solo a modo de ejemplo, pon en el lo que consideres necesario.
Anota todos los gastos en una libretita, este truco en realidad lo recomiendan pero a mí me da pereza, sabrás en que gastas el dinero y podrás crear familias de gastos que te permitirá saber si gastas demasiado en algún rubro. Podrás anotar esos gastos mes a mes y realizar comparaciones.
Levántate un poco más temprano y desayuna en casa, el bolsillo y tu salud te lo agradecerán.
Si puedes llévate la comida al trabajo. Cuando compras la comida lista para consumir estás pagando por su almacenaje en condiciones, su elaboración, su envasado o presentación, más los gastos propios del comercio: alquiler, gas, luz, agua, impuestos, seguros, sueldos y aportes; sin olvidarnos de una pequeña ganancia para el dueño.
Ve directo a casa y disfruta de tu familia. Ellos son la razón de nuestros sacrificios y ya pasamos suficiente tiempo fuera trabajando.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario